martes, 2 de abril de 2013

L-Carnitina, suplementación y aplicaciones


Texto de OMME HEALTHCOM

Introducción

La molécula de carnitina fue descubierta en 1905, aunque hasta la década de los cincuenta no se le asignó el importante papel bioquímico que desempeña en la regulación del flujo y balance energético a través de las membranas. La carnitina es un cofactor esencial para el transporte de los ácidos grasos de cadena larga a través de la mitocondria (que es el orgánulo celular donde se obtiene energía a partir de la grasa) y contribuye, por tanto, a la betaoxidación de aquéllos en el hígado, corazón y músculo esquelético, principalmente.
A partir de 1970 se desarrollaron métodos químicos que permitieron valorar y cuantificar la carnitina en suero y tejidos humanos. Ello llevó a que en 1973 se describieran los primeros cuadros patológicos debidos a deficiencias primarias de carnitina. Posteriormente se han publicado una gran variedad de situaciones, tanto fisiológicas como patológicas, que ocasionan deficiencias secundarias de carnitina.1, 2

La carnitina se encuentra en el organismo procedente de dos vías distintas, la endógena, fabricada por el propio organismo y la exógena, que es aportada por los alimentos de la dieta. La carnitina dietética se encuentra principalmente en alimentos de origen animal y, al igual que la endógena, se conoce su efecto de facilitar la betaoxidación de ácidos grasos de cadena larga transportándolos dentro de la matriz mitocondrial celular.
La carnitina exógena no es necesaria para que los adultos sanos mantengan su salud, por eso no se considera un nutriente esencial.
Diversos productos encontrados en el mercado contienen carnitina como suplemento, sugiriéndose especialmente su utilización para perder peso, a cuenta de las reservas de grasa del organismo, y para mejorar el rendimiento físico. 3

Efectivamente, la carnitina tiene múltiples efectos fisiológicos, algunos de los cuales se repasarán en la presente revisión. Son escasos, por otro lado, los estudios que analizan directamente el posible efecto de pérdida de peso dado el papel fisilógico de la carnitina en el transporte de ácidos grasos al interior de las partículas celulares donde son oxidados. Es llamativo, desde ese punto de vista, que una idea que ha generado tanta información a nivel especulativo no se cimente en publicaciones científicas rigurosas. Sí parece haberse estudiado más ese mismo efecto en animales, aunque los resultados no son homogéneos. Donde sí ha requerido la carnitina una atención más explícita de los investigadores es a la hora de valorar sus efectos en la mejora del rendimiento deportivo, aunque los resultados son, en general, desalentadores. Parece que el punto clave en este último aspecto está en la dosis, ya que es muy complicado influir de manera significativa en el contenido fisiológico de carnitina a partir de cantidades racionales con una suministración oral.
 

Funciones y biosíntesis de carnitina. Necesidades y deficiencias

La carnitina (ácido 3-hidroxi-4-metil amino-butírico) es una amina cuaternaria sintetizada por la mayor parte de los organismos eucarióticos a partir de dos aminoácidos esenciales: metionina y lisina. La vitamina C, niacina, vitamina B6 y el hierro son cofactores necesarios en la ruta enzimática encargada de sintetizar carnitina. La biosíntesis de la carnitina es iniciada por metilación de la lisina. Los grupos metilo introducidos en la molécula de lisina provienen de la metionina. La trimetil-lisina formada se convierte, por una compleja serie de reacciones enzimáticas, en butirobetaína. Este proceso tiene lugar en todos los tejidos del organismo humano. Sin embargo, la hidroxilación de la butirobetaína para convertirse en L-carnitina es un proceso restringido al hígado, cerebro y riñón. En el resto de los tejidos no existe dotación enzimática para que se desencadene este proceso y la llegada de carnitina a estos tejidos se produce por un mecanismo de transporte activo desde el torrente circulatorio.





     
                                    /CH3
-OOC-CH2-CH-CH2-N+-CH3
                    /OH         /CH3



Figura 1. Molécula de L-Carnitina


Las diferentes formas que adopta posteriormente la molécula de carnitina como carnitina aciltransferasas son una familia de enzimas implicados, como se ha dicho, en el transporte de ácidos grasos dentro de la célula. La beta-oxidación mitocondrial de ácidos grasos de cadena larga es iniciada por la actuación secuencial de dos de estos enzimas: la carnitina palmitoiltransferasa I y la carnitina palmitoiltransferasa II.
La L-carnitina también facilita la salida de los ácidos grasos de cadena media y corta de la mitocondria que se acumulan debido al metabolismo. 4, 5, 6



Dado que los ácidos grasos de cadena larga no pueden, por sí solos, penetrar en el interior de la mitocondria son activados, con la ayuda de una acil-CoA sintetasa, y transformados en acil-CoA, pudiéndose unir así a la carnitina. La reacción es catalizada por la carnitina palmitoiltransferasa extramitocondrial, localizada en la superficie externa de la membrana mitocondrial interna. La acilcarnitina formada penetra dentro de la mitocondria mediante la acción de la carnitina translocasa. Dentro de la mitocondria la acilcarnitina es transformada de nuevo en acil-CoA y carnitina libre. La reacción es catalizada por la carnitina palmitoiltransferasa intramitocondrial, localizada en la cara interna de la membrana mitocondrial interna. La acil-CoA formada puede ya incorporarse a la betaoxidación con el objeto de obtener energía. Las alteraciones de esta función pueden ocasionar deterioros en las funciones de membrana de las células, especialmente en hígado, corazón y músculo esquelético.



Otra función de la carnitina es exportar los grupos acilos de cadena corta (acetil-CoA, propanoil-CoA) desde el espacio intra al extramitocondrial, siendo mediatizada la reacción por la carnitina aciltransferasa intramitocondrial. Este fenómeno contribuye a descender la relación acil-CoA/CoA intramitocondrial. La disminución de este cociente estimula la piruvato deshidrogenasa. De esta forma se intensifica la utilización oxidativa de la glucosa, lo mismo que el flujo metabólico del ciclo de los ácidos tricarboxílicos. Por ello, suplementos de carnitina pueden beneficiar situaciones donde una baja concentración de coenzima A limita la oxidación del piruvato como ocurre en la acidosis láctica, la ataxia intermitente o en las situaciones de anaerobiosis.
También se ha adjudicado a la carnitina un efecto desintoxicante, ya que es capaz de eliminar y rescatar grupos acilo no fisiológicos como, por ejemplo, el benzoato o valproato, entre otros.






Carnitina + acil-CoA ↔acil-carnitina + CoA


Figura 2. Reacciones biológicas que incluyen a la carnitina. Los ácidos carboxílicos activados (grupos acilo) son reversiblemente transferidos entre el coenzima A y la carnitina. Esta reacción muestra que la carnitina es fundamental para una óptima oxidación mitocondrial de ácidos grasos. La membana interna mitocondrial es impermeable a los ácidos grasos de cadena larga, por lo tanto, los ácidos grasos activados no pueden alcanzar la zona intramitocondrial de betaoxidación. Las acilcarnitinas de cadena larga generadas a partir del acil-CoA pueden transitar la membrana mitocondrial, regenerando el acil-CoA en la matriz mitocondrial, donde estrán disponibles como sustratos para la oxidación.

Otra importante función de la carnitina incluye la formación de acilcarnitinas a partir de acil-CoA de cadena corta. La generación de acilcarnitina sirve de tamponador frente a metabolitos y protege frente la acumulación de acil-CoA, la cual puede ser perjudicial para la función celular.7





Homeostasis de carnitina en humanos

La carnitina en humanos se deriva de la biosíntesis endógena y de la presente en las fuentes dietéticas. La carne y los lácteos son las fuentes dietéticas más importantes de carnitina. La lisina proporciona el precursor para la biosíntesis de carnitina, cuyas etapas finales de síntesis se llevan a cabo en el hígado y el riñón. Las pérdidas irreversibles de carnitina en humanos se deben a la excreción urinaria de carnitina y acilcarnitinas. La carnitina y acilcarnitinas son transportadas hasta el interior de las células mediante sistemas de transporte específicos y saturables. Así mismo, se han identificado métodos de transporte para exportar carnitina al exterior celular. Los tejidos difieren en el complemento de esos sistemas, existiendo también diferencias en el contenido de carnitina y su disponibilidad metabólica. Algunas diferencias en el contenido de carnitina (carnitina + acilcarnitinas) se recogen en la siguiente tabla.



Plasma
60 μmol/L
Hígado
900 μmol/kg
Músculo esquelético
4000 μmol/kg
Tabla 1. Contenido fisiológico de carnitina en diferentes órganos y tejidos 7


La mayor parte de las reservas de carnitina están en el músculo esquelético y cardíaco (98%), mientras que en el hígado hay tan sólo del 1 al 6%. El fluido extracelular del individuo normal contiene menos del 6% del total de la carnitina del organismo. La mayor parte de la carnitina del organismo está en forma de carnitina libre y el resto se presenta esterificada como acilcarnitinas de cadena corta y acilcarnitinas de cadena larga.1
No se conoce con exactitud el mecanismo de degradación de la carnitina, aunque pequeñas cantidades de este constituyente, tanto en forma libre como esterificada, son excretadas por la orina.



Fuentes dietéticas
Las mayores fuentes de carnitina en la dieta humana son la carne, las aves, el pescado y los productos lácteos. En general, los alimentos de origen animal contienen cantidades importantes de carnitina, mientras que los alimentos de origen vegetal contienen cantidades muy pequeñas de este aminoácido.
Excepciones de estas generalidades incluyen los huevos, que contienen muy poca carnitina y los espárragos, aguacates y manteca de cacahuete, que contienen cantidades significativas de este compuesto en comparación con otros vegetales (0,5-1,5 μmol/100 g).
Las carnes rojas contienen de 200 a 800 μmol de carnitina en 100 g, mientras que el pollo y el pescado contienen de 20 a 40 μmol/100 g. La leche entera contiene unos 20 μmol de carnitina por 100 ml. Las frutas y vegetales distintos de los señalados como excepción contienen menos de 0,1 μmol de carnitina en 100 g.

Una dieta occidental puede proporcionar de 2 a 12 μmol de carnitina por kilo de peso de individuo y por día. Sin embargo, los vegetarianos estrictos consumen menos de 0,1 μmol de carnitina por kilo de peso y día. En condiciones normales, los omnívoros absorben  un 70-80% de la carnitina dietética. De este modo, la síntesis endógena de carnitina sólo proporciona, para los omnívoros, cerca de una quinta parte del total de carnitina disponible por el organismo y del orden del 90% en el caso de los vegetarianos.





Necesidades de carnitina

Generalmente se asume que una dieta equilibrada contiene suficientes cantidades de carnitina y todos los aminoácidos y micronutrientes necesarios para su síntesis. 2
En un adulto sano, la mitad de las necesidades de carnitina (aproximadamente 40 mg/día) son cubiertas por síntesis propia y el resto proviene de la utilización de la carnitina de la dieta. 1

El establecimiento de unos valores de necesidades nutricionales de carnitina es problemático. Sólo unos pocos casos anecdóticos de la literatura pueden considerarse como representantes de una deficiencia nutricional de carnitina.
Estudios  con poblaciones asiáticas rurales y urbanas revelan que las poblaciones rurales que consumen dietas con altos contenidos en cereales y bajo contenido en alimentos de origen animal presentan unos valores de carnitina plasmática ligeramente inferiores que los de sus compatriotas urbanos.
En estudios llevados a cabo en Estados Unidos la concentración de carnitina libre en plasma en lacto-ovo-vegetarianos y en vegetarianos estrictos resultó un 15,4 y un 12,5% menor, respectivamente, que la de omnívoros adultos. La concentración de carnitina total fue un 11,5 y un 10,1% menor, respectivamente. Aunque estas diferencias son estadísticamente significativas, su trascendencia biológica permanece incierta. No se han apreciado anomalías clínicas en individuos o poblaciones cuyo consumo habitual de carnitina dietética sea “bajo”.
En pacientes con nutrición parenteral  de larga duración se han apreciado niveles bajos en la concentración de carnitina plasmática. Tras la administración de carnitina se concluyó que no proporcionaba ningún beneficio a los pacientes con nutrición parenteral.
Por otro lado, la carnitina exógena o sus ésteres a niveles normales dietéticos o  niveles farmacológicos pueden ser beneficiosos en condiciones anormales, como es el caso de bebés prematuros, cuyas reservas son bajas en el momento de nacer. En estas condiciones, la L-carnitina se ha descrito en la literatura como un nutriente “condicionalmente esencial”.  6


En cuanto a la dosificación de los suplementos se ha de señalar que suplementos orales de carnitina mayores a 2 g no muestran beneficios superiores, ya que su absorción parece saturada con esta dosis.
Las mayores concentraciones se logran 3,5 horas después de la dosis oral, con una vida media de 15 horas. La eliminación se lleva a cabo principalmente por los riñones. 2



Deficiencias de carnitina

Aunque la carnitina es proporcionada por la dieta y puede sintetizarse endógenamente, existen evidencias sobre la posibilidad de deficiencias primarias y secundarias de L-carnitina. Esta deficiencia puede, por lo tanto, ser adquirida o ser el resultado de defectos metabólicos congénitos.
La deficiencia primaria de carnitina, aunque rara, se caracteriza por bajos niveles de carnitina en plasma, glóbulos rojos y otros tejidos y, generalmente, se presenta con síntomas como fatiga muscular, rampas y mioglobinemia tras el ejercicio.
La deficiencia secundaria no es tan rara y se asocia principalmente con la diálisis, aunque la resección intestinal, las infecciones severas y las enfermedades hepáticas pueden inducir también deficiencias secundarias. Otros síntomas de la deficiencia crónica de carnitina incluyen hipoglicemia, miastenia progresiva, hipotonia y letargia.
Debido al papel de la carnitina en el metabolismo de los ácidos grasos, niveles elevados de triglicéridos pueden ser indicativos de una deficiencia de carnitina. Las manifestaciones patológicas de la deficiencia crónica de carnitina incluyen acumulación lipídica dentro del músculo esquelético, tejido cardiaco e hígado, una disrupción de las fibras musculares y una acumulación de agregados de la mitocondria dentro del músculo. Debido a estos cambios, la deficiencia puede desembocar en cardiomiopatía, fallo cardiaco congestivo, encefalopatía, hepatomegalia, problemas de crecimiento y desarrollo en niños y desórdenes neuromusculares.




Los mecanismos por los que puede producirse una deficiencia de carnitina son:
a)      reducción en la síntesis hepática y/o renal de carnitina
b)      aumento de su excreción renal
c)      insuficiencia de carnitina en la dieta o malabsorción intestinal
d)      producción excesiva de carnitina esterificada, con una reducción importante de la carnitina libre





Deficiencias primarias de carnitina
Deficiencia muscular
Deficiencia sistémica
Deficiencias secundarias de carnitina

Deficiencia de carnitín palmitoil transferasa


Tabla 2. Deficiencias de carnitina




-Deficiencias primarias de carnitina
Una deficiencia primaria de carnitina sugiere un defecto de su metabolismo, bien en la síntesis, transporte a los tejidos o en la excreción por los riñones de la carnitina libre o sus ésteres.

-Deficiencias secundarias de carnitina
Múltiples situaciones patológicas como insuficiencia renal con hemodiálisis, cirrosis, etc., pueden desencadenar secundariamente una deficiencia en carnitina.


-Tratamiento
La administración de L-carnitina puede curar total o parcialmente la enfermedad si los tejidos deficitarios logran utilizar el fármaco, mientras que en aquellos casos en los que un defecto metabólico impida el aprovechamiento de la L-carnitina la sintomatología no será paliada.




Efectos de la suplementación con carnitina en animales

La carnitina puede sintetizarse endógenamente por el metabolismo mamífero a partir de los precursores lisina y metionina. Aunque la síntesis de carnitina endógena podría ser suficiente para el correcto funcionamiento fisiológico, existen diversas indicaciones recientes que apuntan a que suplementos exógenos de L-carnitina pueden inducir efectos específicos en el metabolismo lipídico de los mamíferos. De acuerdo con esos estudios, la carnitina exógena reduce los lípidos plasmáticos en ratas y conejos hiperlipidémicos. Algunos autores han postulado que añadir carnitina a una dieta hipolipídica puede acelerar la pérdida de peso.
Existen algunos estudios con gatos y perros obesos que muestran que un tratamiento con carnitina dietética junto con una restricción energética aumenta la pérdida de peso.
Sin embargo, Brandsch C y colaboradores señalan en su estudio que la hipótesis de que suplementos de carnitina aumentan la utilización energética de triglicéridos debido al aumento en la oxidación mitocondrial de ácidos grasos no se ha podido probar en ratas. Esto sugiere que la capacidad de betaoxidación, especialmente el transporte de ácidos grasos activados al interior de la mitocondria, es suficiente con la síntesis endógena de carnitina, aún cuando la lipólisis predomina. 8

Por otro lado, Chatzifotis y colaboradores señalan que la carnitina puede tener un efecto directo sobre el crecimiento y la composición lipídica de algunas especies de pescado. Suplementos de carnitina han mostrado reducir el contenido de grasa visceral y de los filetes de salmón atlántico. Estos efectos, sin embargo, no se observaron en otras especies como el sargo. 9






Carnitina y rendimiento deportivo

La carnitina es capturada y almacenada por el músculo dado que en él no se produce síntesis. La carnitina es metabolizada con diversos propósitos metabólicos, destacando por encima de todos, la regulación de la cetogénesis, la adaptación del control energético en la mitocondria, el transporte de ácidos grasos libres y su clarificación. 10


Las importantes funciones bioquímicas de la carnitina y la fisiología alterada muscular asociada con la deficiencia clínica de carnitina, respalda el papel crítico de la carnitina en la bioenergética muscular. Sin embargo, la extrapolación de esos conceptos establecidos a los efectos de la suplementación con carnitina en personas sanas o en diversas condiciones patológicas está menos claro. No se conoce si concentraciones suprafisiológicas de carnitina aumentan el rendimiento deportivo o qué condiciones patológico-fisiológicas se asocian con la disminución muscular del contenido en carnitina o con el aumento de las necesidades de carnitina.



 
Tabla 3. Supuestos efectos bioquímicos o fisiológicos derivados de la suplementación con carnitina relativos al rendimiento físico. 11
Aumento de la oxidación  de ácidos grasos
Mejor eficiencia en la oxidación muscular
Preservación del glucógeno muscular

Mejora en la producción de acilcarnitina, disminuyendo el contenido en acil-CoA
Mantenimiento de la actividad piruvato deshidrogenasa
Facilita la completa oxidación del substrato
Menor contenido de grupos acilo tóxicos

Aumento de la resistencia del músculo a la fatiga

Aumento del riego sanguíneo muscular secundario a la vasodilatación




 

El estatus metabólico durante el ejercicio puede ser clasificado como de baja intensidad (por debajo del umbral individual de lactato) o de alta intensidad (por encima del umbral). En bajos niveles de trabajo, el coeficiente respiratorio permanece bajo, el lactato no se acumula y el ejercicio puede ser mantenido. Por el contrario, en niveles altos de trabajo el cociente respiratorio puede ser superior a 1, el lactato se acumula en músculo y sangre y el individuo resulta rápidamente fatigado.
En condiciones normales la carnitina se distribuye en 80-90% de carnitina, 10-20% de acilcarnitina de cadena corta y menos del 5% de acilcarnitina de cadena larga. La realización de ejercicio durante 60 minutos a baja intensidad no tiene ningún efecto sobre las diversas manifestaciones de carnitina. Sin embargo, después de sólo 10 minutos de ejercicio de alta intensidad, la carnitina se distribuye como un 40% de carnitina y 60% de acilcarnitina de cadena corta. Esta distribución se acentúa por encima de los 20 minutos y no se normaliza completamente hasta los 60 minutos en el periodo de recuperación. En contraste a estos cambios observados en los niveles musculares de carnitina, sólo cambios mínimos se observan en plasma y orina.
En personas sanas la acetil carnitina es la acilcarnitina predominante en el músculo esquelético durante el ejercicio de alta intensidad. La acetil-CoA se incrementa en paralelo a la acumulación de acetilcarnitina.

El papel normal que juega la carnitina en la oxidación mitocondrial de ácidos grasos sugiere que su suplementación puede incrementar la oxidación de ácidos grasos, proporcionando más ATP disponible para el trabajo mecánico. Si la administración de carnitina incrementa la oxidación de ácidos grasos, eso puede disminuir la utilización por parte del músculo de otros sustratos como los glúcidos y disminuir la aparición de fatiga. Sin embargo, no hay evidencias que muestren si el contenido muscular de carnitina está limitado por la oxidación de ácidos grasos. Tampoco está claro que la suplementación de carnitina pueda determinar un cambio significativo en el contenido muscular.


En la siguiente tabla se recogen diversos estudios sobre el efecto de suplementos de carnitina en el rendimiento deportivo.



Tabla 4. Efecto de la suplementación con carnitina en el rendimiento deportivo7
Estudio
Población
Dosis diaria de carnitina
Duración del tratamiento
Parámetros analizados
Efectos
Marconi et al. (1985)
6 marchadores
4 g, vía oral
2 semanas
VO2max, lactato, CR
Incremento VO2 max
Greig et al. (1987)
9 individuos sin entrenar
2 g, vía oral
14 días
Máximo ejercicio, lactato
Ningún cambio
Greig et al. (1987)
10 individuos sin entrenar
2 g, vía oral
28 días
Máximo ejercicio, lactato
Ningún cambio
Dragan et al. (1987)
40 atletas de élite
3 g, vía oral
21 días
VO2 max
Incremento VO2
Oyono-Enguelle et al. (1988)
10 individuos masculinos sin entrenar
2 g, vía oral
28 días
VO2, VCO2, CR, lactato, glucosa plasmática
Ningún efecto
Soop et al. (1988)
7 individuos masculinos moderadamente entrenados
5 g, vía oral
5 días
Ácidos grasos libres, VO2
Ningún efecto
Gorostiaga et al. (1989)
10 atletas entrenados
2 g, vía oral
28 días
CR, VO2, lactato, glucosa plasmática
Disminución CR
Siliprandi et al. (1990)
10 individuos masculinos moderadamente entrenados
2 g, vía oral
1 dosis 1 h antes del examen
Lactato plasmático
Lactato reducido postejercicio


Vecchiet et al. (1990)
10 individuos masculinos moderadamente entrenados
2 g, vía oral
1 dosis 1 h antes del ejercicio
VO2 max, lactato plasmático
VO2 max incrementado y lactato disminuido
Wyss et al. (1990)
7 individuos masculinos sanos
3 g, vía oral
7 días
VO2 max, CR
Ningún efecto
Decombaz et al. (1993)
9 individuos masculinos sanos
3 g, vía oral
7 días
Oxidación lipídica, CR, lactato, cociente cardiaco
Ningún efecto
Natali et al. (1993)
12 individuos masculinos activos
3 g, intravenosos
1 dosis 40 min antes del ejercicio
VO2, VCO2, substratos de oxidación antes y después del ejercicio
Incremento de la oxidación de ácidos grasos durante la recuperación
Trappe et al. (1994)
20 atletas masculinos
2 g, dos veces al día, vía oral
7 días
Rendimiento la nadar, concentración de lactato
Ningún efecto
Brass et al. (1994)
14 individuos masculinos sanos
92,5 mol/kg o 18,5 mol/kg intravenosos
1 dosis al empezar el ejercicio
CR, VO2, lactato, glucógeno muscular
Ningún efecto
Vukovich et al. (1994)
8 individuos masculinos sanos
6 g, vía oral
7-14 días
CR, ácidos grasos, libres, utilización de glucosa, VO2
Ningún efecto
Barnett et al. (1994)
8 individuos masculinos sanos
4 g, vía oral
14 días
Lactato, carnitina muscular
Ningún efecto
Colombani et al. (1996)
7 atletas masculinos
4 g, vía oral
Día del evento
Tiempo de maratón, lactato
Ningún efecto
Arenas et al. (1991)
24 atletas
2 g, vía oral
6 meses de entrenamiento
Contenido muscular carnitina
Prevención de la disminución de la carnitina muscular por el entrenamiento
Huertas et al. (1992)
14 atletas
4 g, vía oral
4 semanas de entrenamiento
Actividad enzimática de la cadena de transporte de electrones mitocondrial
Incremento en la actividad enzimática



Arenas et al. (1994)
16 corredores de larga distancia
2 g, vía oral
4 semanas de entrenamiento
Actividad de piruvato deshidrogenasa y y carnitina palmitoiltransferasa musculares
Incremento actividad piruvato deshidrogenasa
VO2: consumo de oxígeno; VCO2: producción de CO2; VO2 max: máximo consumo de oxígeno durante el ejercicio; CR: cociente respiratorio (VCO2/O2)









En la mayor parte de las suplementaciones orales con carnitina se puede predecir que podrían tener un pequeño, sino ningún, efecto en el contenido muscular de carnitina en humanos. Por vía oral, la carnitina presenta una biodisponibilidad sistémica del 5-15%. Una vez en la circulación sistémica, la carnitina es rápidamente distribuida. Si las concentraciones plasmáticas de carnitina exceden el máximo de reabsorción renal (60-100 μmol de carnitina/L de plasma), el exceso de carnitina es eliminado en la orina.
La carnitina puede también ir desde el plasma hasta los compartimentos titulares tras la administración. El grado de distribución de la carnitina es muy amplio debido al acaparamiento del músculo.
El contenido total de carnitina en el organismo es de unos 20 g (120 mmol). Debido a su baja biodisponibilidad oral y la gran pérdida urinaria tras la suplementación, son precisas dosis muy grandes durante un gran periodo de tiempo para afectar de forma significativa las reservas de carnitina muscular en individuos sanos.

Por otro lado, teniendo en cuenta que de 12 preparaciones analizadas que contenían carnitina como suplemento, el contenido real de la misma era sólo el 52% del indicado en la etiqueta y que, de igual modo, 5 de esas preparaciones presentaban unas características de disolución farmacéutica no adecuadas, es difícil pensar que con las dosis que aparecen en la mayoría de estudios se pueda llegar a afectar de forma efectiva el contenido corporal de carnitina.            





Carnitina, obesidad y pérdida de peso

Algunas estimaciones sugieren que el 25-35% de la población en los países occidentales presenta algún grado de resistencia a la insulina y las consiguientes repercusiones asociadas sobre la salud.
Los problemas de salud sobre los que la resistencia a la insulina parecen influir son: diabetes mellitus tipo 2, enfermedad ovárica poliquística, dislipemia, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño, algunos cánceres y obesidad.
Diversidad de sustancias parecen influir favorablemente sobre la resistencia a la insulina, entre ellas, la L-carnitina. 12

El músculo esquelético juega un importante papel en la utilización de glucosa durante la estimulación por la insulina, además del metabolismo de ácidos grasos. Más aún, durante las etapas de ayuno, la oxidación de ácidos grasos es considerada la principal fuente energética del músculo esquelético. Sin embargo, en la obesidad, la capacidad del músculo esquelético para metabolizar ácidos grasos no está bien definida.  13

De este modo, el músculo esquelético presenta un contenido de triglicéridos aumentado en la obesidad. La cantidad de triglicéridos en el músculo esquelético, aunque bastante inferior al del tejido adiposo está significativamente asociado con la resistencia  a la insulina. Sin embargo, los mecanismos que intervienen para aumentar el depósito lipídico en la obesidad son inciertos. La lipogénesis que se produce dentro del músculo esquelético es reducida y aunque el contenido muscular de malonil-CoA, un precursor de la síntesis de ácidos grasos, puede estar aumentado en la obesidad, es conocido que funciona más como señal para la repartición de ácidos grasos.
De igual modo, el aumento de triglicéridos en la obesidad puede resultar del incremento de la producción de ácidos grasos, fuera de la capacidad normal de oxidación lipídica o, alternativamente, por la disminución de la oxidación lipídica.

Es bien conocido que en condiciones de ayuno, el músculo esquelético en individuos sanos recurre a la oxidación lipídica mayoritariamente para la obtención de energía. Durante la etapa postabsortiva el músculo esquelético presenta una alta extracción de ácidos grasos, siendo un lugar importante para la utilización sistémica de éstos.
Existen diversos indicadores bioquímicos sobre la capacidad de utilización de ácidos grasos en el músculo esquelético. En estudios con animales los patrones de utilización de ácidos grasos están relacionados con el tipo de fibra muscular; las fibras de contracción lenta presentan una mayor capacidad de oxidación lipídica que las fibras glicolíticas de rápida contracción.



En modelos animales de obesidad el contenido muscular de la malonil-CoA, un potente inhibidor alostérico de la carnitina palmitoiltransferasa I, se ha encontrado aumentada. Otros indicadores potenciales son los patrones de expresión de varias proteínas que se unen con ácidos grasos. Es llamativo que muchas de esas características están asociadas con la resistencia a la insulina, específicamente, una baja capacidad oxidativa enzimática, una proporción aumentada de fibras musculares glicolíticas (tipo II), y un incremento del contenido en malonil-CoA. Además, los defectos en la actividad de la carnitina palmitoiltransferasa, el complejo enzimático limitante de la oxidación de los ácidos grasos de cadena larga, están asociados con la acumulación lipídica dentro del músculo esquelético. Es aquí donde se podría sugerir un posible efecto beneficioso de los suplementos con L-carnitina.

Algunos estudios indican que una dependencia disminuida de la oxidación lipídica es un factor de riesgo para la ganancia de peso. Esto apunta a la posibilidad de que una potencial discapacidad en la oxidación lipídica puede constituir un defecto primario en la obesidad. La pérdida de peso puede mejorar sustancialmente la resistencia a la insulina en el metabolismo glucídico del músculo esquelético, señalando un componente secundario o adquirido de la obesidad relacionada con la resistencia a la insulina.

De igual modo, Kelley DE y colaboradores señalan en un estudio que el músculo esquelético en la obesidad está más predispuesto a dirigir ácidos grasos hacia la esterificación (almacenamiento) en condiciones de ayuno, manifestando una menor dependencia de la oxidación de ácidos grasos comparado con el músculo esquelético de individuos no obesos. La disminución en la capacidad de oxidación de ácidos grasos en la obesidad puede contribuir más directamente a la formación de triglicéridos dentro del músculo que la cantidad de ácidos grasos per se, ya que estos últimos no se ven aumentados en la obesidad. 14

El estudio de Villani RG y colaboradores es de los pocos que aparecen en la literatura que analizan de forma directa en humanos los efectos de la suplementación con carnitina en relación con la pérdida de peso y el metabolismo lipídico. De este modo, diseñaron un estudio doble-ciego para comprobar la eficacia de la L-carnitina en la pérdida de peso, dividiendo 36 mujeres premenopáusicas con moderado sobrepeso en dos grupos. Durante 8 semanas el grupo problema ingirió 2 g de carnitina dos veces al día, mientras que el grupo placebo ingirió la misma cantidad de lactosa. Además, todas las participantes caminaron 30 minutos 4 días por semana. En los individuos que completaron el estudio no se apreciaron cambios significativos en el total de masa corporal, masa grasa y en el grado de utilización lipídica tras el tiempo que duró el estudio. 15




Otros efectos y aplicaciones de la carnitina

Tratamientos con L-carnitina son utilizados después de un infarto agudo de miocardio con la finalidad de limitar la zona infartada y prevenir posibles arritmias. Terapias con L-carnitina han sido administradas para contrarrestar el efecto cardiotóxico que provoca el grupo antraciclina que poseen ciertos agentes quimioterápicos.
Además, se apuntan otros muchos efectos beneficiosos de la carnitina, independientes de su papel como sustratos de las carnitina aciltransferasas. Se ha especulado con la posibilidad de que la carnitina y sus ésteres puedan proteger las células frente al daño oxidativo, inhibiendo la propagación de los radicales libres y contribuyendo a reparar los fosfolípidos oxidados de la membrana celular. Este proceso puede llevarse a cabo en diversos tipos de células, pero puede ser particularmente importante en el músculo cardiaco. Otro efecto observado es que el tratamiento farmacológico con acetil-L-carnitina mejora la habilidad de los enfermos de Alzheimer a la hora de realizar trabajos manuales que requieren su atención y concentración.
Debido a su importante papel en el metabolismo muscular, la deficiencia de carnitina puede disminuir la función mitocondrial. Puede causar síntomas de fatiga generalizada que van desde la mialgia, hasta la debilidad muscular y extenuación tras el esfuerzo físico.
Las evidencias sugieren que algunos pacientes con síndrome de fatiga crónica podrían sufrir una deficiencia en carnitina relevante clínicamente.
En el síndrome de fatiga crónica los niveles de carnitina sérica parecen ser un marcador bioquímico para la severidad de los síntomas y la habilidad para la función. 16
Diversos estudios experimentales han mostrado que la administración de L-carnitina a animales con niveles reducidos presenta potenciales beneficios para la función cardiaca, la composición muscular y algunos otros parámetros.10, 17


Pacientes dializados
Durante la insuficiencia renal crónica y antes de establecer la hemodiálisis, la carnitina total se acumula en respuesta al descenso del aclaramiento renal de carnitina esterificada. Además, ese incremento es necesario por la carnitina libre en respuesta a la hipoxemia o acidosis. Por el contrario, pacientes sometidos a hemodiálisis presentan a menudo deficiencias de carnitina sérica. Efectivamente, la carnitina sérica disminuye rápidamente hasta el 40% del nivel normal durante la sesión de diálisis.
El rol de las membranas de diálisis en la pérdida de carnitina es todavía incierto. Puede ser una explicación que los cofactores y precursores de la carnitina pueden perderse a lo largo de las sesiones de diálisis (vitamina B6, niacina, vitamina C, lisina y metionina).
Los objetivos potenciales para administrar L-carnitina a los pacientes con hemodiálisis incluyen: dislipemia, ya que la carnitina incrementa el transporte mitocondrial de ácidos grasos libres y reduce la disponibilidad de los ácidos grasos para la síntesis de triglicéridos; debilidad muscular, ya que disminuye el contenido muscular de carnitina; trastornos cardiacos, dado que el miocito cardiaco tiene una de las mayores concentraciones de carnitina del organismo y la isquemia miocárdica derivados de la acilcarnitina y producción intracelular de lactato; anemia para corregir numerosas anomalías metabólicas.




Infertilidad masculina
Estudios recientes confirman que los recuentos de esperma ofrecen un declive en su calidad. Factores ambientales como la presencia de pesticidas, estrógenos exógenos y metales pesados pueden tener un impacto negativo sobre la espermatogénesis. Diversas terapias nutricionales han mostrado mejorar los recuentos de esperma y la motilidad espermática, incluyendo sustancias como la carnitina, la arginina, la vitamina B12, etc.
La principal función de la carnitina en el epidídimo es proporcionar un substrato energético a los espermatozoides. La carnitina contribuye directamente a la motilidad del esperma y puede estar involucrada en el éxito de su maduración. Bajos niveles de carnitina reducen la concentración de ácidos grasos en la mitocondria provocando la disminución en la producción de energía y la potencial alteración en la motilidad del esperma.
En un estudio multicéntrico 100 pacientes recibieron oralmente 3 g al día de carnitina durante 4 meses. Los resultados demostraron claramente un efecto beneficioso de la carnitina en la motilidad del esperma de los pacientes. 18




HIV
La L-carnitina se encuentra en altas concentraciones en los leucocitos en células mononucleares de sangre periférica donde actúa respaldando la proliferación limfocitaria. La L-carnitina parece ser deficiente en ciertos cohortes de individuos infectados por el HIV. Estos pacientes sufren riesgo de deficiencia en carnitina debido a los problemas de malabsorción, renales, la medicación y la pérdida del tejido adiposo que incrementa la disponibilidad de ácidos grasos.
Múltiples estudios han mostrado disminuciones en la apoptosis de células CD4 y CD8 con la adición de carnitina. El mecanismo probable para esta reducción en la muerte celular incluye la reducción de ceramida (un mediador de la apoptosis) que aumenta la replicación del HIV.
La L-carnitina también es un reconocido tratamiento para la miopatía mitocondrial y para la encefalomiopatía, un grupo de patologías neurológicas caracterizadas por la degeneración progresiva neurológica y muscular. 19

















Enfermedad mental
La acetilcarnitina es una ortomolécula que ofrece grandes beneficios al cerebro. Es un cofactor metabólico para la conversión de ácidos grasos en energía en las mitocondrias de las células nerviosas, ayudándolas a permanecer cubiertas energéticamente. La acetilcarnitina también proporciona grupos acetil para la producción de acetilcolina, un neurotransmisor. La acetilcarnitina se absorbe mejor que la carnitina, su análogo más simple, y traspasa la barrera hematoencefálica mejor que la L-carnitina. Diversos estudios clínicos indican que la acetilcarnitina puede tener una utilidad clínica en el tratamiento de algunas formas de disfunción cognitiva, como la enfermedad de Alzheimer. 20




Anorexia
 Diversos estudios señalan que en pacientes con anorexia nerviosa la carnitina, junto con adenosilcobalamina, acelera la ganancia de peso y la normalización de la función gastrointestinal.2


 

Conclusión


Son múltiples los efectos potenciales que los suplementos de L-carnitina pueden proporcionar. Desde que se conocieron sus implicaciones bioquímicas a nivel del metabolismo lipídico, propiciando la oxidación de ácidos grasos en la mitocondria celular, múltiples especulaciones se han venido suscitando, otorgándole a este aminoácido capacidades que no han podido corroborarse en estudios clínicos. Dos de los puntos en los que no se han obtenido los resultados esperados son los de mejora del rendimiento deportivo como suplemento ergogénico y el de “quemador de grasa” al propiciar que fuesen las reservas lipídicas los sustratos energéticos preferentes tras la suplementación con L-carnitina. Otra es la cuestión en casos patológicos en los que los niveles de carnitina están alterados, como en la insuficiencia renal con hemodiálisis, en la enfermedad de Alzheimer, en tratamientos para aumentar la fertilidad masculina y otros, en los que se ha podido constatar un beneficio derivado del suministro farmacológico de L-carnitina.

La homeostasis muscular de la carnitina se ve afectada durante el ejercicio, existiendo bases teóricas sobre el beneficio de la suplementación para el ejercicio en humanos sanos. Sin embargo, el metabolismo endógeno de la carnitina puede ser suficiente para las necesidades, siendo el músculo refractario a la perturbación por carnitina exógena. En contraste con los resultados obtenidos en casos de enfermedad, la preponderancia en los datos experimentales sugieren que la suplementación con carnitina no modifica el rendimiento físico en humanos sanos.
Efectivamente, uno de los puntos críticos en cuanto a la efectividad de los suplementos de L-carnitina es su biodisponibilidad oral, que es del 5-15%. Así, sólo una reducida fracción de la dosis oral alcanzará la circulación sistémica, en contraste con la administración intravenosa. El contenido total de carnitina en un individuo de 70 kg se estima en 128 mmol o 20 g. En consecuencia, serán necesarias grandes cantidades de carnitina oral para interferir significativamente en los equilibrios endógenos. Teniendo en cuenta, además, que con 2 g  de carnitina por vía oral se llega al tope de su absorción, esta suministración debería espaciarse en el tiempo.


En cuanto al potencial efecto de la L-carnitina como “quemador de grasa”, se han obtenido resultados esperanzadores con algunas especies animales de experimentación como peces, gatos y perros obesos, pero no con ratas. En cuanto a estudios clínicos con humanos, la bibliografía disponible es muy limitada y los resultados de estudios existentes no son concluyentes ni tampoco muy esperanzadores. Serían necesarios, pues, estudios adicionales con otras especies y con humanos para probar los supuestos efectos beneficiosos de los suplementos de L-carnitina asociados con dietas hipocalóricas.






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